FUERZA VITAL

THE DARJEELING LIMITED (Wes Anderson, 2007)

Posted in Comentarios de pelis, Donaldson-Anderson by fuerzavital on abril 4, 2012

—-Marcos García-Ergüín—-

“THE DARJEELING LIMITED” se nos presenta como un viaje espiritual en el que la cultura india inicia, junto con la capacidad visual de su director, un proceso en el que los tres protagonistas masculinos, Owen Wilson (Francis), Adrien brody (Peter) y Jason Schwartzman (Jack), cambian  su sentido vital por medio de una serie de situaciones (casi surrealistas) a través del paisaje del país asiático.

No obstante, aunque algunos les pueda parecer perjudicial, a muchos nos parece un éxito que este trabajo de Wes Anderson sea inclasificable. Concretamente, me refiero al hecho de no poder ubicarlo en ningún género. Sin embargo, esto no quiere decir que sea un discurso multigenérico y que circule por momentos de diferentes estilos, porque no es para nada así. De hecho, el film es muy compacto en cuanto a su actitud y estilo (completamente propios). Por lo tanto, no queremos decir que trabaje estéticas propias de generalidades muy definidas. Es decir, no elabora discursos propios de terror, suspense, drama o comedia. Pero, aunque pueda parecer mentira, su discurso sí es cómico. Asimismo, con esto no queremos decir que sea una comedia. Y, aunque resulte difícil de entender, ver la película resulta un argumento por sí mismo, porque, a tenor de la planificación y el montaje, no existe pulso ni tiempo para recrease en las tensiones propias de cada género. O lo que es lo mismo, el ritmo y estilo visual rompen totalmente con los estereotipos propios de las diferentes variedades cinematográficas.

Y es que, si atendemos al aspecto visual, no hay ninguna regla que no se rompa en la narración del film. Es más, la película es un extenso catálogo de ejes de acción rotos, cambios de perspectiva y cortes secuenciales violentos. No obstante, no es para nada algo negativo. Así, la historia transcurre perfectamente creando un ambiente atemporal en el que los espacios y el tiempo no constituyen ninguna barrera narrativa. Por lo tanto, se podría hablar de cortes bruscos o de inexistencia de cortes, porque, a tenor de la estructura narrativa, no se interrumpen los sucesos. Consecuentemente, nos encontramos con la acción en sí misma. De esta manera, en una de las escenas más transcendentales, cuando Adrien Brody intenta salvar la vida de un niño que se está ahogando en el río, no se nos muestra el proceso. Es decir, no se nos presenta la tensión ni cómo se ahoga el niño. O lo que es lo mismo, no se muestra el suceso dramático. Sin embargo, esto no resta continuidad a la narración.

De la misma manera, esta especie de road movie no necesita de procesos dramáticos, se basta únicamente con los planteamientos y las consecuencias; sin nudos. Así, poco importa que les echen del tren (The Dajeerling Limited), porque, en realidad, visualmente, los vagones y los pasillos del mismo no permiten que se libere la cámara ni la personalidad de los tres protagonistas. Es decir, la cámara, aquí, transita como si de un miembro de la familia se tratase, y, aunque parezca que la fotografía es impulsiva, los movimientos y las direcciones responden a las sensaciones de estrechez, altura e incomodidad (respecto al resto de sus hermanos) de los tres personajes. Así, el camino que recorren hasta encontrar a su madre en la montaña, no desmerece del resto porque, a pesar de ser menos direccional, rompe más con la sensación temporal que con la espacial. De este modo, la conclusión final, cuando cogen el otro tren, no sólo se presenta como un círculo cerrado en el que los tres protagonistas ya son conocedores del entorno y de sí mismos, sino que el film también es, por sí mismo, un producto más equilibrado en el que el viaje de los tres hermanos le ha permitido explayarse fotográficamente (en cuanto a la representación espacio-temporal).

Asimismo, cuando vemos la secuencia inicial del film, podemos obtener la clara declaración de intenciones que nos ofrece Anderson. De hecho, el film da comienzo con una carrera en taxi de Bill Murray para coger un tren. Aquí, el montaje narra de la misma manera que el conductor esquiva y dribla el tráfico de la ciudad india, bruscamente. No obstante, a continuación, el actor norteamericano llega a la estación y, en un encuadre corriendo para coger el tren (lateral y de seguimiento), aparece en profundidad un Adrien Brody que le supera en velocidad y termina cogiendo él el tren. En este preciso momento comienza un tema musical y la cámara se ralentiza, pero no para espectacularizar el salto de Brody para coger el tren, sino para arrancar y enfrentar la historia de los tres hermanos. Dicho de otra manera, se presenta a los protagonistas como miembros que no forman parte de la vorágine de Murray y que están en un punto muerto que, a continuación, va a comenzar. Y así, del mismo  modo, sucede cuando van a coger el otro tren al final de la película. Otra vez a cámara lenta, pero esta vez no lo hacen por separado, son los tres juntos, y, además, sus maletas (su pasado y su carga) las dejan atrás.

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