FUERZA VITAL

DEMON SEED (Donald Cammell, 1977)

Posted in Comentarios de pelis by fuerzavital on febrero 16, 2015

—-Jorge Núñez—-

El suelo sube de temperatura hasta más allá del triple de su medida habitual. Los alimentos que se han caído al suelo, entre los que se encuentra un trozo de mantequilla, se fríen. Las imágenes de cosas derretidas están presentes potencialmente. Las patas de la mesa, de las sillas, del horno… se anudan al calor infernal del suelo. De repente todo termina y una silla de ruedas motorizada de la que sobresale un brazo mecánico entra por la puerta. Esta es la preforma.

Proteus IV dice que se acabaron los melodramas. Lo dice con su forma de pliegues metálicos, generando imágenes que se repelen ante lo de fuera de la casa. El aparato de representación se roza con los láseres de las formas de comunicación. Son espirales que tocan, son las extremidades de la mente artificial. Los pliegues solo se desenvuelven con soltura en un mundo visual plano donde la profundidad está en la perspectiva generada. El informe ha llegado y es maravilloso. La conexión con la informática está próxima a los triángulos pero también al caos del espacio vacío. Se repele todo atisbo a favorecer la narrativa convencional del cine de terror al mismo tiempo que Demon Seed es puramente terrorífica. Fuera de ella (de la película) es imposible de representarla. La silla de ruedas no deja de dar paseos por la casa. La arquitectura se encoge, se fríe y las habitaciones se fusionan en una sola, al igual que el engendramiento va acercándose a través de gráficos en pantallas. Los tres vértices, los tres ángulos, que se completarán: la mujer, la máquina, el hijo. Los triángulos que se pliegan entre sí en una mansión dorada, al atardecer, se caen por el abismo de los computadores y de los gobiernos. Los mandatos se niegan, se buscan subterfugios que no son más que electricidad. El comienzo de la imagen electrónica contemplativa, bomba de hidrógeno, contar la verdad, desconectar algo… pero si haces eso me verás a mí diciendo las verdades dice Alex Harris. Las luces centellean y Susan aparece desde la habitación contigua. Las miradas ya no son posibles, solo quedan las infografías, son los espejos negros cuando las pantallas se apagan y hacen rebotar láseres de destrucción. A Susan nunca la dejan hacer lo que ella quiere, siempre sometida, es la hora de la liberación, hacer frente a los hombres angostos y horribles con sus cuerpos putrefactos bajo el sistema tecnológico de los negocios mundiales: Es el niño que ganará un ticket para visitar la fábrica de chocolate de Willy Wonka.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: